Con un clima envidiable, producto de la combinación de una vegetación con plantas propias de bosques húmedos y secos; un potencial ecoturístico y diversos atractivos propios de su ubicación geográfica, San José de las Matas se coloca ante los ojos de los amantes del turismo como uno de los municipios más atractivos de la provincia de Santiago y del país.

El desarrollo de este pueblo, ubicado en La Sierra, ha estado estrechamente ligado a su gente, que aunque en su mayoría está ausente de su terruño, no se olvidan de la familia que dejaron aquí y les hacen sus envíos de remesas y, por igual, mantienen su amor por la tierra que los vio nacer, y hacen aquí sus inversiones.

El segundo municipio más grande del país, ubicado en la ladera norte de la cordillera Central, en la parte sur de la provincia de Santiago, con una extensión territorial que sobrepasa los 1,500 kilómetros cuadrados, ha afianzado su desarrollo con el pasar de los años con la producción de madera, la ganadería, y más reciente con el turismo, pues sumado a sus bondades, como ríos, saltos, montañas y balnearios, los parques temáticos construidos por el Estado, atraen visitantes de diferentes puntos del país.

Una característica de este municipio, donde se dieron episodios importantes de la historia dominicana, es que decrece en población, pero crece en desarrollo. Esto así, porque sus habitantes fueron de los primeros del país en emigrar hacia Estados Unidos, y de acuerdo a los censos realizados, cada diez años se reducen unas diez mil personas. Para el año 1958 la provincia tenía 78,000 habitantes y hoy día cuenta con algo más de 38 mil.

Un largo camino

Su origen se remonta a las devastaciones de Osorio en 1605-1606, cuando las personas que venían de Puerto Plata o Montecristi, y que anteriormente conocían estas tierras cuando andaban detrás del ganado cimarrón, huyeron hacia acá, fundando un hato a orillas de la confluencia de los ríos Ámina e Inoa. Para el 1810 se comenzaron a hacer las gestiones para elevar de categoría a San José de las Matas y elevaron una instancia al Cabildo de Santiago. Actualmente, Sajoma, como también se le conoce, tiene 72 parajes y 46 secciones.

Federico Abreu, vicepresidente de la Asociación para el Desarrollo de San José de las Matas, entidad que ha estado presente en casi todos los proyectos que han impulsado su progreso, rememora que el municipio, al principio, vivía de contrabando de madera y de pieles, luego de una agricultura ambulante, labrando la montaña, la madera; pero con la prohibición de los aserraderos de madera por la deforestación en el 1971, Sajoma quedó devastada, y sembraban para su sustento; y es ahí cuando comienza a cambiar, con la inmigración, adquiriendo otra categoría. “Las personas comenzaron a emigrar de aquí y lógicamente sustentaban a la familia que dejaban, hasta que pudieran llevársela, pero también el desarrollo adquirió otra categoría, con el asunto de las remesas y las inversiones que hicieron”, precisa Abreu. El casabe es otra identidad de este pueblo, donde se elabora de diferentes formas, y además es otra fuente de empleo, pues hay varias fábricas de este producto que, además, se han convertido en paradores, y por su demanda se ven precisas a emplear muchas personas, dejando de ser solo un negocio familiar.

Hoy día, las principales fuentes de empleo son, de acuerdo con lo expresado por Abreu, la producción de madera, que se restableció con controles, los talleres de artesanía, la ganadería de leche, que es el sector que ha tenido más desarrollo en los últimos 5 años, así como el turismo, que desde hace unos 3 años hacia acá ha tenido un despegue con la construcción de los parques temáticos de las termas en aguas calientes, el de Arroyo Hondo, en lo que fuera la primera hidroeléctrica del país, y el parque La Ventana, el balneario más conocido de allí, y del río Amina, donde ya están abriendo unos 10 balnearios en el trayecto del río.

“Por ahí está el complejo Campo Verde en La Ventana, y el parque de las termas, que es camino a Las Placetas, en el puente de Bao, eso ha venido a revolucionar la economía local, los empleos indirectos y las inversiones en cabañas”, precisa Abreu, quien admite que la capacidad de hospedaje es una limitante, pues cuentan con 280 habitaciones de hoteles, y el hotel La Mansión, donde Trujillo instaló la presidencia de la República por varios meses, está cerrado por remodelación, pero el proyecto de las cabañas sí está funcionando, muchas de las cuales son rentadas a vacacionistas.

Además, informa Abreu, en Sajoma ya se está usando la modalidad de apartamentos de alquiler, que han venido a paliar un poco la demanda de habitaciones. “En eso hemos estado un poco limitado, pero ya la gente ve que una casa que tiene aquí puede ser productiva, aquí hay cientos de casas que permanecen el año entero cerrada y sólo se abren en agosto cuando vienen los dueños de vacaciones, casas millonarias; pero ya muchas personas han adquirido apartamentos con este fin, están haciendo inversiones, hay varios complejos de apartamentos, eso no se veía aquí”, expresa con satisfacción Abreu.

El vicepresidente de la Asociación para el Desarrollo de Sajoma ve como una de sus fortalezas, que tienen al Estado como un gran aliado, ya que las autoridades han escuchado las demandas que por años venían realizando, como la construcción de las vías de comunicación, la mejora del sistema energético y la mejora del acueducto. Además, realizan actividades para atraer visitantes, como el festival Jazz en la Loma, que cada año realizan en el mes de noviembre en el Hotel La Mansión, con la participación de artistas nacionales e internacionales, y que en la pasada edición recibió unas dos mil personas.

Importantes episodios de la historia se desarrollaron aquí. Desde el siglo antepasado, el turismo de salud fue lo que motivó a numerosas familias pudientes, tanto dominicanas como extranjeras, a trasladarse a vivir a San José de las Matas, pues su clima era un sanatorio natural para la tuberculosis, principal enfermedad de la época.

San José de las Matas fue sede en varias ocasiones del Poder Ejecutivo, según el escritor e historiador Piero Espinal, quien relata que Horacio Vásquez fue el primer presidente de la República que fijó residencia allí, buscando salud, pues tenía la citada enfermedad, y ordenó construir un sanatorio antituberculoso, pero no pudo ofrecer los servicios debido a la crisis económica que envolvió al mundo en ese año, y utilizó el local del sanatorio como mansión presidencial.

Asimismo, Rafael Leonidas Trujillo, al llegar al poder en 1930, se interesó por esa mansión y la remodeló, habitándola por seis meses, y por decreto la declaró sede del Poder Ejecutivo. Allí contrajo matrimonio, el 3 de diciembre de 1932, su hija Flor de Oro Trujillo, con Porfirio Rubirosa, siendo el acontecimiento social más importante de la época, de acuerdo a lo relatado por el historiador Piero Espinal.

Pueblo tiene importancia histórica

“Por la posición estratégica del pueblo es que ha tenido la importancia histórica. En la Restauración de la República Las Matas jugó un papel clave, porque el camino de Santiago a la Línea Noroeste, de Santiago a San Juan de la Maguana, todos pasaban por ahí; al haber la Comandancia de Armas, había un puesto militar, así como acopio de recursos”, precisó Piero Espinal. Sajoma tiene varios entes de desarrollo, como son la Cooperativa San José, y el Plan Sierra, organización que tiene a su cargo la implementación del Plan de Desarrollo de La Sierra.

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